Archivo mensual: abril 2013

¿Cómo se escribe ‘amor’?

corazon palabra

Me impresionó que una adivinanza infantil tuviera tanto de cierto. “Es blanco como la nieve, negro como al carbón. Es dulce como la miel y agrio como el limón”. Pues sí, sería una definición muy sintetizada pero muy cierta de lo que es ese extraño sentimiento que se nos cuela en las entrañas y del que no sabemos escapar tan fácilmente.

Me asedian las dudas en este sentido. En primer lugar, habita en mí una incapacidad casi crónica (y, afortunadamente, más leve a medida que pasa el tiempo) para identificar sentimientos. Envidio a las personas que siempre tienen, o aparentan tener, tan claro lo que sienten respecto al amor. Yo debo de ser un poco limitada porque me cuesta considerablemente definir lo que me pasa, catalogar el huracán que se forma dentro de mí. En ocasiones lo consigo, pero ese descubrimiento interior lo consigo después de un tiempo prolongado de reflexión, análisis y de una superposición de pensamientos y sentimientos.

Las dudas de otra categoría se deben al feminismo. Resulta que después de navegar por este veterano, interesante y sorprendente mundo lila que tantos conocimientos y perspectivas me ha brindado, siento que hay cosas que no debería sentir y eso me provoca mil debates internos. Es decir, se supone que todo ese asunto de la inseguridad, celos, posesión, actitudes machistas y demás lo deberíamos tener más que trabajado las personas que nos sentimos inmersas en el océano feminista. Pero tengo las sensaciones que tengo, por los motivos que sean, o incluso sin motivo alguno o debido, quizá, a cierto modo de socialización, a las experiencias o a cualquier otro factor. Y me encuentro frente a frente conmigo misma, con la ideología que se adapta a lo que me mueve por dentro como telón de fondo y con sentimientos o emociones ‘fuera de lugar’.

Así que en esas andamos, en esa cuerda sostenida por las emociones y el feminismo y sin saber muy bien qué hacer para que se siga sosteniendo. Será a fuerza de trabajar conmigo misma, de establecer algún tipo de equilibrio entre la teoría y la práctica y de encontrar espacios en los que compartir impresiones. Eso o pensar que soy una neurótica.

Volvieron

Y regresaron. Sin esperarlo y por sorpresa, como casi siempre. Volvieron los humanos en el estómago que sienten las mariposas cuando se enamoran. Se dejaron ver de nuevo el aroma a flores y las notas sublimes. Quisieron exponerse, con vehemencia y con todo el descaro posible. Se sucedieron días de colores y de temblores, noches aterciopeladas con su lluvia de estrellas y el suave oleaje al compás de sus cuerpos.

El mundo parecía perfecto hasta que de nuevo se escondieron. Se perdieron. Quedaron relegados al baúl de  la abuela. Dormitaron para esperar otra ocasión propicia, otro momento. Quizá, otro lugar.

Noticuento

Esa manida frase de que la realidad supera la ficción tiene mucho de verdad. Pero, ¿qué resultado tendría darle formato de noticia a un cuento tradicional?

……………………………………………………………………………………………………………..

El temido lobo feroz resulta,

por fin, capturado

Su última víctima, CapeRoja, se muestra convencida de que es un delincuente y pide cadena perpetua

Una lluvia de reacciones ha suscitado la captura del temido lobo feroz, que en los últimos meses ha provocado más que un susto entre las habitantes de Villa Mansa. El animal, que se define “muy macho”, no se atrevía a interceptar el paso de los chicos del lugar sino que su objetivo eran siempre las jovencitas.

Su última víctima, CapeRoja, se lo encontró en varias ocasiones. “Siempre quería llevarse la comida que me encargaba mi abuela”, comenta. En una ocasión, el lobo llegó más lejos y engulló a la señora, además de las provisiones. Por suerte, y al haberla tragado entera, sin masticarla, su vida pudo ser salvada. CapeRoja lo tien claro. “Es un delincuente, que se pudra para siempre en la cárcel”.

No obstante, existen otras opiniones. Algunas mujeres de la zona creen que el peligro no es tal. “Sólo quiere divertirse, yo me lo encontré un día y me lo quité de encima de un puntapié”. Son palabras de Secreta, la carnicera del pueblo.

Por su parte, la abuela, todavía en estado de shock, no quiso decir mucho más. Sus únicas palabras fueron “¡A la hoguera!”.

Seguiremos muy pendientes del desarrollo  del proceso y se lo contaremos en próximos boletines informativos.

Recursos humanos

 

 

Este corto, que descubrí hace unos meses, refleja a la perfección cómo en el ámbito laboral también se siguen dando agravios comparativos. Afortunadamente, cada persona termina poniéndose en su sitio. Para ver y valorar.